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viernes, 16 de mayo de 2025

Sumar tiempo no es sumar amor

 


¿Es posible conservar el amor después de muchos años? Arranco con una pregunta, sabiendo que cuando se formula una pregunta es porque ya se tiene alguna noción de la respuesta. Sumar tiempo no es sumar amor, estoy de acuerdo con los Enanitos Verdes. Que una relación dure muchos años no significa necesariamente que se sostiene en el amor.

Se podría poner en cuestión que es al amor, estaremos de acuerdo en que el amor no es el enamoramiento, es decir una fascinación por una persona especial que propició el comienzo de un lazo, que luego se convirtió en una relación que se sostuvo en el tiempo después de largos años, ¿se puede decir que sigue siendo amor por el solo hecho de permanecer?

Un vínculo de pareja no es fácil de sostener así haya mucho amor, además puede haber un sinfín de razones que te unen a alguien, y que no tenga nada que ver con el amor, el temor a la soledad o imposibilidad de enfrentarte con lo que se lee como un fracaso, o que esa persona sostiene algo en ti que por ti misma no sostendrías, en fin… supongo que las razones para seguir con alguien en una relación pueden ser tantas como parejas existan.

No creo que el amor sea simplemente un sentimiento divino y que algunas parejas han sido tocadas por una varita mágica, pienso que amarse es una firme decisión, una apuesta sin garantía, una construcción con un partenaire cuyos cimientos son sintomáticos.

El amor vela el desencuentro estructural entre los lazos de los seres hablantes, significa que no es que estemos hechos el uno para el otro, siempre queda una ranura que no permite el ensamble perfecto, y la decisión de arreglárselas con eso todos los días, es de a dos, juro que vale la pena cuando un abrazo apretado e interminable promete que juntos todo se puede.

Alejandra Quintero

 

 

 

 

 

 


lunes, 14 de julio de 2014

El tercero en discordia
























Los celos han sido en todos los tiempos un elemento infaltable en las relaciones, con o sin fundamento, para algunos es un ingrediente necesario para confirmar que se sigue enamorado,  como una suerte de  equivalente del interés  por la pareja, para otros es insoportable que la pareja haga demostraciones de celos, lejos de ser una confirmación del amor o el interés es una prueba categórica de falta de confianza.

Celos que pueden desencadenarse por algún tercero ya sea  real o imaginario, puede surgir de algún compañera/o de trabajo, asistentes personales,  de amigos de la infancia, vecinos y la lista podría ser interminable,  las o los intrusos que se asoman a una relación y no pasan desapercibidos por el compañero, suelen remecer el vínculo,  pueden o no terminar con una relación establecida, y eso dependerá de la consistencia de cada pareja, de la comunicación que haya entre ambos, del interés que tenga cada uno de apostar nuevamente por él otro y por supuesto resignar esas tentaciones que nunca faltan.
¿Pero qué lugar se le puede dar a los celos cuando él   tercero en discordia es tecnológico? Si, esos gadget ultramodernos, que a más de uno le viene a provocar celos, el reclamo es que se dedica más tiempo a las mencionadas pequeñas maravillas que a la propia pareja, incluso lo introducen sin culpa a la intimidad.
Estos aparatos se nos han metido en la vida de tal manera que las relaciones  en general  se han ido deteriorando en términos de diálogo y todo lo que ello presupone,  las relaciones de pareja en particular comienzan a cuestionarse que  son para el compañero que alguna vez fue lo más importante y no escatimaba en hacerlo saber, las cosas han ido cambiando, en tanto van menguando si no desapareciendo  algunos gestos de amor,  detalles diarios casi indispensables de donde se sostiene una relación

Ensimismados con ese goce autista, se va perdiendo poco a poco la necesidad que la pareja tiene de sí misma, o es al revés?

jueves, 3 de noviembre de 2011

“Last Night”

La última noche ó Solo una noche, según la traducción, es el nombre de una película romántica que pone al límite la fidelidad en el matrimonio, muestra la realidad de las relaciones de pareja, se trata de la “tentación” de experimentar con otra persona, ó una serie de ellas, sensaciones diferentes, que según el slogan de la película, “la única forma de superar la tentación es caer en ella”.

Esto es algo que quiero cuestionar, seguramente deben haber más alternativas y dependerá básicamente del que escoja, me resisto a pensar que sea la única salida, dejarse arrastrar por un torbellino de sensaciones excitantes que culminan sin duda con la culpa, y me pregunto en qué nos diferenciaríamos de los animales en ese caso.

Pienso que es una situación con la que hay que confrontarse, más tarde ó más temprano cuando se escoge la vida en pareja, dando por hecho que la elección (de estar en pareja) está basada en el amor, y lo aclaro justamente porque hay infinidad de formas de hacer pareja que tienen  que ver con transacciones de diversa naturaleza que nada tienen que ver con el amor, y que desde este concepto, una infidelidad se  puede presentar como una opción válida, menos culposa. También pienso que el amor a veces, tampoco es suficiente para  evitar, ó para seguir el lenguaje de la película, no caer en la tentación.

La infidelidad se puede presentar efectivamente como atracción física, como es el caso del protagonista, que representa al género masculino, como bien indica Lacan, el hombre puede separar su vida amorosa de su vida sexual, tranquilamente puede amar a una mientras desea a otra, para la mujer este camino va unido, ella solo va a desear al que ama y sin ponernos tan estrictos, por lo menos debe tener algún tipo de sentimiento para acceder a la relación sexual.  Esto no significa que la mujer no sea  infiel, sobre todo en estos tiempos contemporáneos donde la realidad nos dice que la mujer se jacta de haberse “transado ” a un chico en la salida con sus amigas, pero esa, es una posición netamente masculina que adoptan  mujeres de los últimos tiempos, entre otras, son nuevas formas de gozar que caracterizan los nuevos tiempos.

La infidelidad no es un tema fácil de abordar, la sexualidad humana es muy complicada y tiene tantas salidas como personas existan en el mundo, pero  creo que para evitar la infidelidad ya sea del hombre ó la mujer, debe haber algo del orden de la resignación, resignar la pulsión, puede tener que ver con el amor, pero como dije antes, no alcanza, y la película lo muestra muy bien, pero finalmente mas tiene que ver con la elección que hacemos de estar en pareja y saber que algo nos va faltar, pero hay que aprender a arreglarnos con la falta, saber hacer con ella, que siempre va a estar, en todos los órdenes de la vida, y  la infidelidad no nos garantiza ninguna comletud, al contrario se puede convertir como dije antes en una larga serie, al modo del Don Juan, buscando en la infidelidad  completar lo que  falta , sin entender que no existe alguien que nos pueda completar.